El Málaga CF se puede permitir soñar
El verano del Málaga CF siguió a la perfección el joven proyecto que se estableció en el club estos últimos años, reforzado con una situación económica mucho más estable y sólida que años pasados. Esto también se ha trasladado al terreno de juego, consiguiendo un total de 8 puntos de 12 posibles, con un plantel joven, en crecimiento y con mucha hambre. Se ha disparado la discusión de lo que puede ser esta temporada entre los malaguistas, mostrando cierto optimismo y esperanza, pero teniendo en mente que la temporada es larga y dura. Las actuaciones del conjunto dirigido por Pellicer nos dejan una serie de claves en este inicio de curso.
La joven revolución y el desarrollo de la cantera
Cuando peor estaba el Málaga, eran los jóvenes de la cantera quienes salían a dar la cara partido tras partido. La academia malaguista ha sido un rayo de esperanza en una institución que ha estado tan perjudicada en el ámbito económico, esto se ha traducido en varias decisiones que apuestan el futuro del club en el desarrollo de futbolistas de la casa, acompañados por oportunidades mercado de jugadores con experiencia, como Luismi o Alfonso Herrero, o con cierto talento para explotar, como Montero o Adrián Niño.
Los claros ejemplos son Izan Merino y David Larrubia, dos canteranos que irrumpieron rápidamente en la plantilla malaguista, y que gracias a sus buenas actuaciones se han vuelto indiscutibles en el once. Larrubia se ha mostrado muy fino en el regate, siendo la principal amenaza en la banda derecha y estando totalmente adaptado a la categoría, mientras que Izan se posiciona como la brújula en el centro del campo, todo un talento en ambos lados de la cancha.
La irrupción de talentos como Chupete y Rafa Rodríguez también han llamado la atención de los malaguistas, dos jugadores con gol y colmillo pese a su escasa edad. Chupe será el killer del equipo y es que ya se vio su cercanía con el gol en el partido contra el Granada CF, con dos definiciones de gran delantero. Por otro lado, Rafa se ve como un jugador especial, con cierta estrella y capacidad para el gol, apareciendo en las victorias contra la UD Las Palmas con un buen disparo lejano y contra la Real Sociedad B con una mágica chilena que entusiasmó a toda la ciudad andaluza.
Con Pellicer siempre hay competitividad
El técnico valenciano afronta otra temporada en los banquillos blanquiazules, en lo que parece que será una temporada de desarrollo y crecimiento para el club. Pese a las dudas en diversos momentos de su estancia y la división de la afición en torno a su figura, Sergio Pellicer ha reconducido su situación y se ha ganado la confianza. El puesto de entrenador del Málaga ha bailado en los últimos años, sin ninguna identidad y garantía, a veces siendo un equipo que se mostraba sin alma, perdido y sin ideas. Con Pellicer se ha recuperado un concepto esencial en segunda división, la competitividad, y es que su Málaga siempre busca llegar a los minutos finales con opción de sacar puntos, sin importar el rival.
La idea es clara: un esquema concentrado, sólido y defensivo, con talento joven y diferencial en los últimos metros, capaz de ganar partidos. Una apuesta que se puede ver como defensiva en ciertos contextos, pero la verdad es que el Málaga busca jugar, atacar y ser incómodo. El talento defensivo con el que cuenta el Málaga es uno de los mejores de la segunda categoría, contando con cuatro centrales que durante esta etapa han jugado muchas veces de titular, laterales largos y sacrificados en defensa y un portero de un alto nivel como Alfonso Herrero. Se ha visto reflejado encajando únicamente 3 goles en 4 partidos (dos frentes al Granada), y dejando la portería a cero frente a Real Sociedad B y Las Palmas.
Pellicer también destaca por apostar por los momentos de forma y ser versátil en el once, y es desde la jornada uno ante la SD Eibar se ha visto varios cambios en el once. Un ejemplo puede ser el de Adrián Niño, flamante fichaje de verano que tras anotar frente el conjunto vasco y ser titular contra la Real Sociedad B, perdió el puesto por la gran irrupción de Rafa, desvelando lo variado que puede ser el míster según los momentos y los perfiles de sus futbolistas. Aparte que ha sabido sacar el mejor nivel de algunos grandes jugadores en este comienzo como Juanpe o Joaquín Muñoz. El techo competitivo de este Málaga no se sabe, pero Pellicer te asegura un suelo estable.
La Rosaleda debe ser un fortín y fuera de casa hay que hacerse fuertes
El conjunto boquerón ha disputado tres de sus cuatro partidos como local, en los que ha empatado dos de ellos y ha sacado la victoria en uno. Pese a que los números no son malos y el inicio ha sido positivo, en La Rosaleda no se pueden escapar partidos como el del Granada o el Eibar, ya que eran partidos que los malagueños podrían haberse llevado los tres puntos sin problemas. El vínculo con la afición es gigantesco, al igual que las expectativas y responsabilidades del equipo, por ello los partidos en casa deben ser la baza más fuerte.
Tras un verano de rumores, incertidumbre y polémica en torno a la remodelación del estadio o a posible creación de uno nuevo, la temporada no espera a nadie y La Rosaleda debe rugir. El feudo malaguista es una de las salidas más tensas y difíciles para los equipos visitantes, por ello el equipo se debe hacer fuerte y no dejarse muchos puntos en su templo.
En la única visita por ahora, el Málaga se desplazó a las islas canarias para enfrentar a la UD Las Palmas, donde los andaluces se llevaron el partido por la mínima. La línea como visitante debe ser la misma, competir y luchar en todos los escenarios de la categoría de plata. Ganarle a uno de los favoritos a ascender en su propio estadio brinda de mucha confianza a los jugadores, y es que con trabajo y concentración los de Pellicer pueden sacar puntos en cualquier partido. El Huesca espera en El Alcoraz este sábado, en lo que será un buen examen.